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Así fue la historia de amor que unió a Messi y Roccuzzo

Te contamos en detalle cómo nació este romance al que la distancia no pudo separar.
por Redacción Rumbos twitter @RumbosDigital June 19, 2017

Este 30 de junio la ciudad de Rosario podrá ver la coronación de un amor que vio nacer hace 20 años. La prensa mundial espera ansiosa la boda del año, que celebrará con bombos y platillos esta historia de amor –nacida en Argentina–, pero que se instaló hace 7 años en Barcelona y le dio vida a, Thiago, de 5 años, y a Mateo, de 1 año y medio.

La unión entre los rosarinos Lionel Messi y Antonella Roccuzzo se llevará a cabo en su ciudad natal y la fiesta tendrá lugar en el hotel City Center Rosario, un complejo ubicado en el límite sur de la ciudad que cuenta con el casino más grande de Sudamérica, un centro de convenciones y múltiples salas para eventos sociales. Allí también se alojarán los invitados.

Según informó el diario La Nación, la familia Messi habría contratado los servicios de una agencia de seguridad privada israelí. La cantidad total de invitados no se confirmó pero oscila entre 250 y 600 personas. Poco se sabe sobre la vestimenta de él, pero Roccuzzo ya tiene su vestido terminado, fue diseñado por Rosa Clará y llegó a Rosario el 8 de junio, actualmente se encuentra custodiado por dos agentes de seguridad.

Para la ciudad de Rosario este es un evento importantísimo por lo que representa a nivel mundial. “Esto nos posiciona en el mundo. Nos da una gran satisfacción que Messi nos haya elegido pudiendo haber celebrado su casamiento en otro destino. Es una persona que cuando viene a su ciudad se mueve como un ciudadano común y habla con la gente en los bares. Nosotros vamos a aprovechar esto para ofrecer a los invitados la opción de disfrutar de nuestra ciudad durante varios días y para que conozcan nuestros rincones y espacios culturales”, explica Gustavo Leone, secretario de Gobierno de Rosario.

Sin duda, este evento marcará un antes y un después. Por eso decidimos hacer un recorrido por la historia de amor de una de las parejas favoritas de los argentinos.

La historia de Lio y Anto

Fue allá por el año 1996 cuando Lionel Messi, Lucas Scaglia y Antonella Roccuzzo (prima de su amigo) comenzaron a pasar mucho tiempo juntos. La Pulga tenía 9 años y Antonella, 8. Ella, hija de José y Patricia, dueños de la cadena de supermercados Único de Rosario, le robó el corazón de inmediato. Según cuentan, él le escribía cartas de amor y le decía que algún día serían novios. No se equivocó.

Ambos tenían pasión por el deporte. Ella era aficionada a la gimnasia deportiva, le dedicaba seis horas diarias al entrenamiento en el Club Gimnasia y Esgrima; mientras que él ya se destacaba en las inferiores de Newell’s, y los entrenadores empezaban a mirarlo con mayor interés.

Los años pasaron y ellos siguieron siendo muy amigos, hasta que, allá por el año 2000, Messi tuvo la oportunidad de viajar a Barcelona para desarrollar su carrera futbolística. Con un océano de por medio, ella hizo su vida y se puso de novia con un rosarino, con el que mantuvo una relación durante tres años. Él enfocó todas sus energías en su carrera.

Pero dicen que los buenos amigos están en los mejores, pero sobre todo en los peores momentos de nuestras vidas, y eso pasó. Un hecho trágico en la vida de Antonella los volvió a juntar: una amiga de ella falleció en un accidente de tránsito. Es casi imposible entender la muerte de un par a los 17 años, y Lionel lo sabía. Al enterarse viajó lo más rápido que pudo. Dicen que esa gran actitud de Messi logró conmover a Antonella y que desde ese día se generó un lazo que no se rompió jamás. Sin embargo, la Pulga tuvo que volver a España y Antonella, terminó el secundario, y se anotó para estudiar odontología en la Universidad Nacional de Rosario, carrera que luego cambió por Comunicación Social. En esos días, Lio marcaba su primer gol como jugador profesional en el Barcelona en un partido contra el Albacete.

Según fuentes cercanas a la pareja, la relación fue confirmada en el círculo íntimo el 20 de julio de 2007 (sí, un Día del Amigo), cuando Antonella reunió a sus amigos y les contó que estaba saliendo con su amigo de la infancia. Los medios no tuvieron la misma suerte, la confirmación oficial llegaría recién tres años después, en el Mundial de Sudáfrica del 2010. Allí cuando la pareja decidió dar un gran paso: la convivencia. Antonella viajó a Barcelona y se instaló en la casa de su novio en Castelldefels, donde recibía la visita de sus amigas y hermanas (Carla y Paula Roccuzzo).

En junio de 2012, el astro dejó a todos boquiabiertos cuando durante el festejo de un gol en un partido contra Ecuador (que terminó 4-0) en el Estadio Monumental, se puso la pelota debajo de la camiseta de Argentina. ¿Estaban esperando un bebé? Sí, el tiempo lo confirmó y meses después llegaba a sus vidas el primogénito, Thiago. Pero su alegría no terminó allí, en 2015 llegó Mateo, el segundo hijo de la pareja. En esta ocasión, la encargada de anunciarlo fue Antonella, que publicó una dulce foto en su cuenta de Instagram.

En mayo de este año, la pareja anunció su casamiento y, desde hace ya muchos años (podríamos pensar que desde la boda de Palito Ortega y Evangelina Salazar) no se veía a los argentinos tan expectantes con un evento de este tipo. ¡Que vivan los novios!

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