Culturas

No resucitar: el tatuaje que desató una gran batalla ética entre médicos

En Florida, un paciente llegó en estado crítico a un hospital. Al atenderlo, los médicos notaron que se había tatuado que no lo salven y tuvieron que dejarlo morir.
por Redacción Rumbos twitter @RumbosDigital Diciembre 4, 2017

Un grupo de médicos de Miami enfrentó un dilema ético inusual con la llegada de un paciente inconsciente y deteriorado a la sala de emergencias del Jackson Memorial Hospital. Se trataba de un hombre de 70 años que tenía tatuado en su pecho una frase a modo de última voluntad: junto a su firma estaban escritas las palabras “No resucitar”.

El caso fue publicado la semana pasada en el New England Journal of Medicine, en un informe que establece la lucha del equipo médico por encontrar la respuesta correcta tanto ética y legal como profesional para ese caso.

El paciente llegó sin identificación, sin familiares ni amigos, y no había forma de decirle a los médicos si quería vivir o morir.  Al ver el tatuaje los médicos vieron imposibilitado su procedimiento habitual y debieron convocar al comité de bioética del hospital para saber que correspondía hacer.

“Tuvimos un hombre con el que no se podía hablar”, dijo uno de los médicos al diario The Washington Post, “y realmente quería hablar con él para ver si ese tatuaje realmente reflejaba lo que quería para sus deseos de final de vida”.

“Sugirieron que era más razonable inferir que el tatuaje expresaba una preferencia auténtica, que lo que podría verse como precaución también podía ser visto como una formalidad, y que la ley a veces no es lo suficientemente ágil como para apoyar el cuidado enfocado en el paciente y el respeto por los mejores intereses del paciente”, dice el estudio.

“Después de revisar el caso del paciente, los consultores de ética nos aconsejaron que respetáramos el tatuaje DNR (Do Not Resuscitate, Orden de No Resucitar) del paciente”, dice Gregory Holt, el autor principal del caso. En consecuencia, el paciente falleció más tarde esa noche sin haberse sometido a ninguna medida de emergencia.

“Necesitamos un mejor sistema para que las personas puedan transmitir sus deseos, si estos son sus deseos, para que no les hagamos cosas que ellos no quieren, como en medio de una emergencia cuando un hombre como esto entra en la sala de emergencias inconsciente “, concluyeron las autoridades.

El drama de la mujer que nació con dos vaginas
Artículo anterior El drama de la mujer que nació con dos vaginas
Artículo siguiente Por qué los corpiños Bralettes son el nuevo furor íntimo
Por qué los corpiños Bralettes son el nuevo furor íntimo