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Medicina

Esta es la historia de Jérôme Hamon, el hombre de las tres caras

Un francés de 43 años se convirtió en la primera persona en haberse sometido a dos trasplantes faciales.

por Laura Piasek | Abril 23, 2018

Por estas horas Jérôme Hamon, un hombre de nacionalidad francesa de 43 años, acaba de convertirse en la única persona del planeta en haber tenido a lo largo de su vida tres caras diferentes.

Por una rara enfermedad genética conocida con el nombre de neurofibromatosis tipo 1, que terminó por desfigurarle su rostro de nacimiento, en 2010 Hamon debió pasar por el quirófano para realizarse su primer trasplante facial.

En aquel entonces el equipo del doctor Laurent Lantieri del hospital Henri-Mondor de Créteil, en las afueras de París, fue el encargado de ponerse al hombro esta operación que se realizó con el tejido de un hombre fallecido de 60 años.

Si bien durante los cinco años posteriores a su intervención, este originario de la región de Bretaña pudo vivir sin problemas y hasta llegó a escribir un libro contando su dramática historia de vida (Tu as vu le Monsieur? ó ¿Has visto a ese señor?, en español), muy pronto las cosas se salieron de control.

Un día Hamon sufrió un resfrío que no parecía tener mayores complicaciones, y al tomar el antibiótico que le había sido recetado su rostro empezó a deformarse.

Por este motivo, el mismo especialista que había llevado su caso desde un principio tomó la difícil decisión de someterlo a un segundo trasplante facial. Hasta que apareció un nuevo donante que resultó compatible, Hamon debió atravesar una de las partes más duras de todo el proceso: permanecer internado y sin rostro durante ocho semanas.

Además, y antes de cambiarle su apariencia por segunda vez, durante los tres meses previos a la operación los médicos tuvieron que limpiarle toda su sangre con un revolucionario procedimiento para eliminar anticuerpos.

Esta es la historia de Jérôme Hamon, el hombre de las tres caras

“Tras el primer trasplante, acepté inmediatamente el injerto. Lo consideré como un nuevo rostro, y ahora es lo mismo”, explicó Hamon en una entrevista reciente. “Si no hubiera aceptado esa nueva cara habría sido un drama”.

Para esta segunda intervención que se realizó en el hospital parisino Georges-Pompidou y duró más de 22 horas, el donante fue un joven de 22 años que perdió la vida en un accidente automovilístico.

“La operación responde a una pregunta relacionada con la investigación: ¿se puede volver a hacer un trasplante de cara? Sí, se puede volver a hacer y esto es lo que se obtiene”, aseguró orgulloso el Doctor Lantieri mientras que su paciente más célebre se recupera.

Al día de hoy, y en todo el mundo, ya se realizaron 40 trasplantes faciales. El primero de ellos fue en 2005 y se llevó a cabo para restituirle el rostro a la también francesa Isabelle Dinoire, después de que fuera atacada por un perro.

En su caso, la historia no tuvo final feliz. La mujer se enfermó de cáncer, según han explicado los médicos, como consecuencia del tratamiento al que tuvo que someterse para que su organismo aceptarse su nuevo rostro.

Mientras se espera que Hamon se adapte lentamente a su tercera cara, este hombre que ya ha hecho historia no pierde el humor que lo caracteriza. “Lo divertido es que me dicen que he rejuvenecido”, ironizó poco después de salir de su última operación.

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