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ESCAPADAS

Destinos termales: un recorrido por las aguas mágicas

Con propuestas diversas, orientadas a distintos públicos y necesidades, un cálido recorrido por las mejores termas de Entre Ríos, Santiago del Estero, Neuquén, Buenos Aires y Salta.

Mayo 6, 2018

Trasladarse, al menos una vez en el año, a esos mundos en los que reinan las batas de baño, el vapor y los cuerpos totalmente relajados es casi una obligación. Y este momento en el que las temperaturas de verano van dejando paso a las de otoño resulta propicio para sumergirse, literalmente y centímetro a centímetro, en algunos de los más de 20 destinos termales de nuestro país.

El Top 5 lo encabezan las provincias de Entre Ríos, Santiago del Estero, Neuquén, Buenos Aires y Salta. Cada una de ellas alberga complejos termales de diversos estilos y tamaños que atraen familias con chicos, parejas jóvenes, amigos, además de los tradicionales grupos de jubilados, que ya no son los únicos que disfrutan del poder sanador del agua.

Con beneficios biológicos, físicos y químicos, las piscinas de agua termal invitan a la relajación absoluta, interrumpida sólo con más momentos de reposo fuera de las piletas (porque cada baño termal no debe durar más de 15 o 20 minutos) o en el spa. De norte a sur, Argentina despliega centros termales de agua dulce y de agua salada, combinados con buena hotelería y establecimientos especializados que brindan tratamientos de salud, belleza y relax. 

La capital de las termas

Naturaleza y descanso en Entre Ríos

Escapadas 767

Con 16 complejos y más de 125 piletas distribuidas en ciudades como Colón, Concepción del Uruguay, Federación, Gualeguaychú, La Paz, San José, Villa Elisa y Villaguay, entre otras, hicieron que el Senado declarase a la provincia como “Capital Nacional de los Circuitos Termales”. El agua surge allí de una profundidad de 1.268 metros, con un caudal de 450 cm3 por hora y a una temperatura de 42° C. Escenarios en los que abunda el verde natural y el aire puro son una constante en todas las termas entrerrianas.

UNA ESCAPADA ANTIESTRÉS

General Belgrano y sus sales sanadoras

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De aguas saladas son las dos propuestas más interesantes de la Provincia de Buenos Aires: las termas de Carhué y las del Salado, en General Belgrano. Las aguas hipersalinas del lago Epecuén, sólo equiparables a las del Mar Muerto, son el gran atractivo de Carhué que, aunque no cuenta con un centro hidrotermal municipal, tiene una variada oferta de hoteles, muchos con piletas termales de agua extraída del lago y climatizadas. En tanto, las Termas del Salado están a la vera del río y son el resultado de una perforación de 960 metros de la que se extrae agua salina hidrotermal con un alto porcentaje de sodio, calcio y sulfatos.

El poder del agua norteña

Salta y Santiago del Estero

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En Rosario de la Frontera, Salta, se encuentra uno de los primeros hoteles termales de la región, que data de 1880. El Hotel Termas albergó, entre otros, a Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre, Nicolás Avellaneda y Lola Mora. Muy cerca de allí aún permanece en pie la estación Los Baños, inaugurada en 1921. Hoy, la zona sigue disfrutando de sus nueve manantiales de aguas termales, con una temperatura que va de los 25 a los 99° C y con profundidades que llegan a los 3.000 metros. Unos 220 km más al sur, en Santiago del Estero, las termas de Río Hondo también enarbolan experiencia histórica y albergan algunos de los mejores hoteles del país, Los Pinos Resort & Spa Termal. En Río Hondo no hay un complejo, sino que se trata de toda una ciudad termal asentada en 14 napas mesotermales con agua mineromedicinal.

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